El primer paso para elaborar esta sabrosa receta de crema de guisantes es verter dos cucharaditas de aceite de oliva en una cazuela. En ella añadiremos la cebolla troceada y la patata (una vez pelada y cortada en pequeños dados). Rehógalo todo unos minutos para que se fusionen los sabores.
Después añade el caldo -de carne o de pollo, dependiendo de si quieres un sabor más o menos fuerte- y los guisantes sin descongelar. Si no tienes caldo de carne o pollo, el caldo de verduras es una alternativa perfecta.
Cuécelo a fuego medio durante unos 12 minutos y retira la cazuela. Posteriormente, tritúralo todo hasta obtener un delicioso puré y salpimiéntalo al gusto. ¡Que no se te olvide pasarlo por un tamiz para que quede homogéneo!
Si notas que la textura de la crema de guisantes no es lo suficientemente líquida, deberás añadirle más jugo de la cocción de los guisantes y batir constantemente con un batidor de mano hasta lograr que quede uniforme.
Para terminar, puedes presentar la crema en pequeños vasos de aperitivo y emplatarlos junto a unas tiras de jamón ibérico.