Los espárragos trigueros son una excelente fuente de fibra, vitaminas A, C, E y K, además de ácido fólico y antioxidantes naturales. Su consumo favorece la digestión y ayuda a combatir la retención de líquidos. Combinados con jamón ibérico, aportan proteínas de alta calidad y minerales esenciales, creando una receta equilibrada, nutritiva y llena de sabor.