La noche anterior, coloca las fabes en un bol grande y cúbrelas con abundante agua fría. Deja en remojo durante al menos 12 horas.
Preparar la Carne:
Corta la panceta en trozos grandes.
Pela la cebolla y los dientes de ajo.
Cocinar las Fabes:
En una olla grande, coloca las fabes escurridas, la cebolla entera, los dientes de ajo enteros, el hueso de jamón, la panceta, el chorizo y la morcilla.
Añade suficiente agua fría para cubrir todos los ingredientes por unos 2-3 cm.
Añade la hoja de laurel y un chorro de aceite de oliva.
Cocinar a Fuego Lento:
Lleva la olla a ebullición a fuego medio-alto.
Una vez que comience a hervir, reduce el fuego y deja cocer a fuego lento. Es importante que la fabada se cocine lentamente para que las fabes queden tiernas y no se rompan. Esto puede tomar entre 2 a 3 horas.
Eliminar Impurezas:
Durante la cocción, utiliza una espumadera para retirar la espuma e impurezas que se formen en la superficie.
Añadir el Azafrán:
Machaca las hebras de azafrán en un mortero.
Disuélvelas en un poco de caldo caliente de la fabada y agrégalo a la olla.
Ajustar la Sal:
Al final de la cocción, prueba el caldo y ajusta de sal si es necesario.
Presentación:
Retira la cebolla, el ajo y el hueso de jamón de la olla.
Corta el chorizo y la morcilla en rodajas gruesas y la panceta en trozos más pequeños.
Sirve las fabes en una cazuela de barro (opcional), colocando las rodajas de chorizo, morcilla y trozos de panceta encima.
Acompaña con un buen pan rústico.
Notes
Para un toque aún más lujoso, puedes añadir un poco de aceite de trufa justo antes de servir.
Acompaña con un buen vino tinto español para realzar los sabores de esta receta tradicional.
¡Disfruta de esta fabada asturiana gourmet con todo el sabor auténtico de Asturias!