El huevo aporta proteínas de alta calidad, además de vitaminas y minerales esenciales. El tomate destaca por su contenido en licopeno y otros antioxidantes, mientras que el queso curado aporta proteínas y calcio. El chorizo ibérico, utilizado en una cantidad moderada, proporciona el sabor característico que convierte una elaboración sencilla en un plato especialmente sabroso.